Philomène Café: esquina parisina

007 philomeneRecordaba Philomène de otras épocas. Y era un buen recuerdo. Por eso con Noel le teníamos fe y fuimos con expectativas altas. “La esquina más parisina del barrio de Punta Carretas”, dice su página web, y eso se refleja en su decoración (y también en su menú, con crema y, sobre todo, queso, como es característico en la cocina francesa).001 philomeneEl énfasis de Philomène está en la hora del té, por eso su carta de mediodía es sencilla y varía semanalmente. Incluye una sopa, tres tartas, tres sándwiches, tres ensaladas, flammkuchen (masa finita con toppings, por lo general, quesos y vegetales) y un plato sugerencia de un cliente —una propuesta por la cual se pueden proponer platos y si los eligen te invitan a comer al lugar—. ¡Muy bueno!006 philomeneEsta vez lo único vegano era una sopa de remolacha, que pedimos para compartir y trajeron en cuencos individuales. Los platos principales los elegimos haciendo pequeñas variaciones: una ensalada de verdes, calabaza, semillas de girasol, que originalmente traía queso y vinagreta de mostaza y miel, los cambiamos por palta y tomate con pesto de albahaca, y saladwich de quinoa y vegetales asados, la sugerencia de un cliente (básicamente dos rollitos de repollo rellenos de quinoa, cocidos al vapor, con vegetales en juliana asados, sin su salsa con crema de puerros).002 philomene 003 philomeneDe tomar: jugo de naranja y té Geisha, “negro de Ceilán con trocitos de jengibre, maracuyá, duraznos y pétalos de girasol” helado. Su carta de tés es amplísima, con variedades exóticas, muy originales, como la que probamos.DSC_6409Antes de la sopa vino otra sopita, en vaso tipo shot, de calabaza; un buen aperitivo. Luego llegó la de remolacha, de sabor bien intenso (como su color). Cabe resaltar que Noel no es nada fanática de la remolacha y, sin embargo, le encantó esta sopa, que, de verdad, era remolacha pura. A mí me encanta esa verdura, así que para mí fue una delicia. Casi a la misma vez vinieron los platos principales, lo que nos dejó encantadas con lo rápido del servicio.004 philomeneLos tomates y el pesto brillaron por su ausencia en la ensalada y la porción pareció escasa para un plato principal. Los rollitos estaban bien, pero era evidente que les faltaba algo (como efectivamente era, por la ausencia de crema) y que no habían intentando redondearlo de otra manera. Igual las verduras salteadas estaban ricas, la idea era bastante original e interesante y nos dejó con ganas de reproducirlo en nuestras casas. Además, siempre rescatamos el uso de la quinoa. El jugo de naranja era muy difícil de tomar, tenía un sabor indefinido, no era natural pero estamos casi seguras de que tampoco lo vendían como tal, y estaba atiborrado de azúcar. El té vino en un teterita y con un vaso lleno de hielo. Era suave, aunque muy aromático y rico. De postre no encontramos opciones.005 philomeneAfortunadamente la carta de Philomène, aunque gira en torno a los mismos ingredientes, varía todas las semanas, por lo que no todo está dicho. Esta experiencia simplemente nos instala el desafío de, como siempre decimos, generar demanda, marcar nuestra presencia como público válido, obviamente visitándolos, preguntando, contando. Además, tienen ese sistema de sugerencias, lo cual nos da una perfecta oportunidad para proponer platos veganos. Y tenemos un buen terreno: Philomène cuenta con un espacio muy agradable, la atención es buena y la carta tiene un gran potencial, con un uso de ingredientes que nos encanta, como la quinoa, la palta, las semillas de girasol, entre otros.

La cuenta fue de $ 690 por una entrada + dos platos principales + dos bebidas. Tienen catering y delivery.

Philomène Café
Solano García y Miñones
2711 1770
philomene.cafe@gmail.com | www.philomenecafe.com
Lunes a viernes de 9.00 a 20.30 y sábados de 11.00 a 20.30

Un caramelito para “Philomène Café: esquina parisina

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