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Natural Mystic

Hace tiempo que tenía este lugar entre ceja y ceja, porque hasta donde sé Natural Mystic es de los pocos sitios donde ofrecen comida vegana (fuera de la clásica pizza y fainá) en la zona del Prado y alrededores. s_7313En su carta hay varios platos que tienen el nombre de “vegano”: una ensalada, un chivito con pan batta y un gramajo. Apreciamos que existan las opciones (por suerte, cada vez más comunes), pero con Maggie somos partidarias de ponerles otros nombres, porque creemos que definir al plato de esa manera hace que quizá alguien que no es vegano no se sienta atraído por esa opción y no pueda apreciarla más allá de eso. Claro que es fundamental señalizar cuando alguna opción es vegana, pero puede hacerse con un pequeño símbolo.s_7311Está sucediendo algo curioso: cada vez hay más opciones veganas y sin quererlo nuestras expectativas suben. Si hace unos años me hubiese encontrado con esta carta, habría saltado de alegría. Hoy me parece que está bien como comida rápida, y se aprecia dentro de un barrio dominado por pizzerías y parrilladas, pero también creo que no sorprende y que realmente le podrían encontrar la vuelta a algunos platos. Por ejemplo, ¿se puede llamar “gramajo” a una mezcla de papas y verduras?s_7308Esta vez me acompañó Roket, ya que Maggie estaba de viaje. Probó unas quesadillas (vegetarianas) y yo el chivito. Estaba hecho con pan batta y tenía zapallito a la plancha, morrones salteados, champiñones, lechuga y tomate y venía con papas fritas. Estaba muy rico, pero quizá porque ya hemos visto unas cuantas propuestas parecidas no fue tan memorable.

La cuenta fue de $ 640 por 2 platos + 2 bebidas.

Natural Mystic
Carmelo 1478 (Prado) – Montevideo
2209 7279
Abierto todos los días (menos los martes) a partir de las 20.00

St. Patrick’s Irish Resto Pub

Vivo por Bella Vista, un barrio pegado al Prado. Para salir a comer por acá hay pizzas o parrillas, y visto que hace tiempo que descarté la segunda opción, mi único destino culinario por el barrio es la pizza, el fainá o, con suerte, una figazza.

Con Caramelos de lima tenemos la misión de encontrar platos veganos (que, en lo posible no sean los anteriores) en todas partes, pero se nos ha complicado en muchísimos barrios.

Esta vez, pequé de cabeza dura y busqué una vez más por internet algún lugar para reseñar sin mucho éxito, pero me acordé de que en algún momento había pasado por delante de St. Patrick’s y lo había puesto en mi lista mental de restaurantes a investigar. Así que ahí fuimos sin saber nada sobre su carta con Seba, mi nuevo acompañante, que le hace la suplencia a Maggie mientras ella se toma unos días libres.s_2167St. Patrick’s es un resto pub irlandés, que parece que abundan y se multiplican hoy en día en Montevideo, y como es de esperar, tiene una carta amplia de cervezas y otras bebidas alcohólicas. La decoración es acorde al lugar, o por lo menos a como me imagino que son los bares en Irlanda, cálidos, con luz baja y mucha madera.

Para tomar pedimos un par de tragos: Seba pidió uno con wisky y kiwi, una combinación a la que no le tenía ninguna fe, pero que resultó riquísimo.s_2144Para comer la carta es amplia, pero no tiene ninguna opción vegana. Encontramos un par vegetarianas que con unos cambios se podían adaptar. Por un lado, una bocatta con zucchini, morrón verde y rojo, cebolla y berenjena (que pedimos sin queso), y por otro, una pasta capresse (que deja de serlo, obviamente, sin el queso: o sea, solo tomate y albahaca).s_2156La moza no tenía mucha idea sobre qué cosas tenían huevo o carne, y nos comentó (con simpatía) que nunca le suelen hacer tantas preguntas, pero consultó en la cocina y nos contestó todas nuestras dudas. Así que un punto extra por la atención.

La bocatta (que viene acompañada con papas fritas) la encontré rica, y a Seba le pareció deliciosa. Yo siento que he comido en muchos lugares platos muy, muy parecidos y, por ende, no me emocionó tanto como a él.s_2150La pasta también en palabras de Seba: “Hipersencilla, pero bien preparada, tenía sucundún, de los más ricos que ha probado” , de vuelta: me pasó lo mismo que con la bocatta. De todas formas, está bueno saber que están esas dos opciones, sobre todo pasta, que no es tan fácil de encontrar sin huevo.

St. Patrick’s es un buen lugar para salir a tomar y comer algo en un barrio que no tiene muchas opciones por el estilo. Ojalá más adelante puedan modificar su carta y hacerle un lugar a los platos veganos.

La cuenta por 2 platos + 2 tragos fue de $ 860.

St. Patrick’s Irish Resto Pub
Juan Carlos Blanco esq. Irigoitia (Prado) – Montevideo
2336 5416
Lunes a miércoles y domingos de 19.00 a 2.00, y jueves a sábados de 19.00 a 3.00

Malandrino: gusto a poco

No sabíamos mucho de Malandrino cuando decidimos visitarlo. Apenas lo habíamos escuchado nombrar, pero cuando pasamos por su puerta y vimos el nombre completo, nos pareció prometedor: Malandrino: cocina y otras artes. Sonaba bien, pero…malandrino 06El restaurante, ubicado en una proa a media cuadra de Millán y Reyes, es sencillo —con predominio de madera en su decoración—, a pesar de su carta y sus precios, que suben el perfil del lugar.malandrino 03La moza nos atendió enseguida y nos explicó el sistema de menú ejecutivo y casi todos sus platos (que cambian cada día). No eran veganos ni modificables. Por otro lado, entre las entradas en su carta fija había una opción y entre sus platos principales ninguna. Como no nos había pasado hasta ahora, fue muy desalentador encontrarnos en esa instancia en la que hay que ver con quien nos atiende qué se puede inventar.

Le propusimos a la moza crear algo con los acompañamientos (papines al ajillo, vegetales asados, entre otros) pero fue rotunda en señalar que no se podía y que no hacían variaciones en la carta. “Lo único que podemos ofrecerles para el plato principal es una parrillada de verduras”. Entonces como entrada marchó una ensalada de lechuga, tomates cherry, manzana y salsa de frutos rojos (que originalmente tenía queso azul) y milhojas de vegetales con salsa de soja y como principal la parrillada de verduras para compartir.malandrino 04De aperitivo nos sirvieron unos panes de molde tostados (secos y sin condimentos o aceite) y una mayonesa con lo que parecía salsa criolla que no probamos. Las entradas vinieron muy rápido y bien presentadas. El toque de frutos rojos en la ensalada estaba muy bien y junto con la manzana le daba ese toque agridulce que tanto nos gusta. Lo potenciaba un buen aceto y un mejor aceite de oliva. La milhoja era incluso menos de lo que esperábamos, demasiado simple: una torrecita de berenjena, calabacín, morrón, cebolla colorada y zucchini asados con unos chorritos de salsa de soja.malandrino 05Se ve que nos dejamos llevar por la imaginación porque cuando vimos la parrillada de verduras fue una decepción absoluta. Era un plato con dos o tres rodajas de berenjena, calabacín, zanahoria, cebolla colorada, zucchini y unas rueditas minis de choclo. Ya como plato principal para uno era pobrísimo; imaginen para compartir. Un toquecito de sal y aceite de oliva nos ayudó a disfrutarlo con un segundo round de ensalada.malandrino 02En vistas de que todo venía dejando mucho que desear, nos sorprendimos al comprobar que teníamos cuatro opciones de postres, ¡cuatro! Por supuesto, todas frutales: copa de frutas (que no probamos, pero tenía buena pinta), helado casero de frutilla (tampoco lo probamos), peras al vino tinto y cous cous con frutas y sopa fría de frutilla. Este último nos llamó muchísimo la atención, así que lo pedimos, y también las peras (bueno, LA pera). El primero fue raro, aunque original, y el segundo extrañaba su copo de crema, que obviamente excluimos.malandrino 01No tenemos dudas de que este restaurante tendrá sus cualidades para aquellos que comen carne (de las que luego oímos hablar), pero para nosotras, a pesar de que disfrutamos de la comida, no es un lugar al que vamos a volver ni que recomendaríamos. Sirve la experiencia para que sepan qué pueden comer, sin tener que hacer todas las preguntas e indagaciones que hicimos nosotras, si alguna vez están en la zona o caen por algún almuerzo laboral, cena familiar u otra instancia.

La cuenta fue $ 1220 (US$ 65) por dos entradas + un plato principal (aunque no creemos que pueda catalogarse tal) y ensalada (la de entrada) + dos postres + dos bebidas. A pesar de que fue una comida bastante completa, hay precios muy abultados, como la ensalada, que es súper elemental, a $ 220.

Malandrino
Millán 3686 esq. Reyes – Montevideo
2336 1291
Lunes a mediodía. Martes a viernes mediodía y noche. Sábados de noche. Domingos cerrados.