Archivo del Autor: Caramelos de lima

Samsara: buffet vegetariano

Otra vez nuestra aventura nos llevó a Ciudad Vieja. Esta vez a Samsara, un buffet vegetariano que está casi enfrente a WaSa. Por el movimiento nos pareció que le va muy bien y que, además, es muy frecuentado por gente que trabaja en la zona.001 bLlegamos 12.45 porque ya sabemos que pasada una hora de que abre, y por la cantidad de personas que va, la comida desaparece rápido. Nos servimos de todo: una milanesa de soja, una de quinoa y una de seitán, tres empanadas, tofu thai, feijoada con proteína de soja, verduritas asadas y ensalada.
Tomamos una limonada con azúcar y un licuado de manzana, kiwi y frambuesa, que estaba delicioso, con abundante fruta, lo que contrasta con lo que suele suceder en otros lados, en los que predominan los licuados aguados.La comida estaba bien. La proteína de soja (tipo carne) en combinación con la feijoada hacían un buen combo, saliendo de lo tradicional en cuanto a platos veganos (o más bien, a la idea de lo que éstos son: lechuga y tomate o comida sin gracia), y que creemos que cualquiera podría disfrutar igual que el “original”. Las empanadas eran de masa integral y bien rellenas y jugosas. El tofu nos hubiera gustado previamente salteado, que le da una mejor textura, porque sin ese paso queda muy blando; las verduras estaban en su punto y la ensalada bien fresquita. A las milanesas les faltaba un poco de sabor; solas no tenían mucha gracia, aunque con un toque de limón mejoraban bastante.El buffet se compone de algunos básicos (milanesas, empanadas, ensaladas) y de otros platos que van cambiando. Tienen mucha oferta vegana y lo bueno es que lo que podría ser vegetariano (empanado de las milanesas con huevo, masas de empanadas con manteca, por ejemplo) se cuida de que sea vegano, lo que amplía las opciones.

Samsara es un lugar ideal para comer de paso, comida sencilla y sin muchas pretensiones, pero que cumple bien con su objetivo y te deja satisfecho. Un plus sería mejorar el sistema para mantener la comida a buena temperatura, porque el microondas rompe un poco con la onda de comida sana que parece tener el lugar.

Nos salió como $ 580 (US$ 30) las dos (se paga por peso, excepto algunos productos que se cobran por unidad, como las milanesas), pero reconocemos que es porque nos servimos platos gigantescos para probar de todo. Por otras experiencias sabemos que una persona puede disfrutar de un buen almuerzo por unos $ 120 (US$ 6), sin contar la bebida.

Además, tienen delivery.

Samsara
Zabala 1316 – Montevideo
Lunes a viernes de 11.30 a 15.30

[CERRADO] WaSa Ethnik Food: rinconcito francés

WaSa Ethnik Food es un localcito de comidas que queda en Ciudad Vieja y es atendido por sus dueños, una pareja de franceses. Es un espacio alargado y con una gran barra, que, junto con banquetas, oficia de espacio para comer. Del otro lado del mostrador: la cocina. Nada está escondido. Es como si fuera un bar, pero en lugar de ver cómo sirven las bebidas, vemos cómo cocinan y montan la comida. A nosotras eso nos encanta.La oferta de WaSa incluye bagels rellenos y ensaladas. No había opciones veganas, y si no recordamos mal, tenían solo un bagel vegetariano (vegetales grillados, huevo y queso philadelphia). Nos quedamos un poco desconcertadas, pero por supuesto hablamos con la mujer, que fue quien nos atendió. En cuanto le contamos que queríamos algo vegano empezó a menear la cabeza y nos dijo que no tenía nada. Por un momento pensamos que íbamos a tener que escribir una reseña del tipo “nos fuimos sin comer”, pero por suerte no fue así. Se mostró de alguna manera preocupada por no tener nada especial para ofrecernos, “como tofu o seitán”, pero dijo que nos podían servir una ensalada, ya que los bagels quedaban descartados por contener miel. Nos sorprendió que su conocimiento sobre veganismo llegara hasta ahí; no es muy común.Lo destacable de WaSa son sus “jugos naturales”, que, en realidad, son smoothies con frutas y verduras congeladas. Tomamos uno de tomate, apio y mostaza, y otro de banana, ananá y coco, muy ricos y originales. Solo había uno con yogur y miel, los demás (cinco, seis en total) eran al agua. Nos sirvieron una ensalada a cada una acompañada de pan: base de lechuga y tomate, quinoa, berenjenas, remolacha, pepino, chips de boniato, y algún maní y trocito de pomelo rosado perdido por ahí, con una vinagreta con salsa de soja, según nos explicó el dueño y chef. Nos gustó la creatividad en los ingredientes y el uso de la quinoa, que aunque está de moda, no es todavía muy utilizada en restaurantes.De “ethnik food” (comida étnica) no vimos mucho, pero igual la onda en general está muy buena, y los dueños son muy atentos. Incluso, vale destacar, nos dijeron que si les avisábamos con un día de anticipación podían armarnos algo especial. Tenemos firmes intenciones de volver y actualizar esta reseña. Creemos que vale la pena.

La cuenta fue de $ 410 (US$ 21,5) por dos platos principales + dos bebidas.WaSa Ethnik Food
Zabala 1341 – Montevideo
wasa.ethnikfood@gmail.com
Lunes a viernes de 12.00 a 15.00

Tandory: sabores exóticos

Tandory es un restaurante en el que predomina la cocina asiática y caribeña, con algún toque marroquí. Ingredientes como leche de coco, canela, cilantro, entre otros, son protagonistas de sus platos, e incluso en su decoración se nota la influencia de otras culturas.Apenas nos trajeron la carta (un iPad, con fotos y breve descripción de cada opción), nos quedamos sorprendidas al notar que varios platos estaban marcados “vegetariano” u “opcional vegetariano”. Eso nos entusiasmó: sabíamos que parte del camino estaba recorrido. Risottos, pastas, ensaladas, falafel y samosas (tipo empanaditas con verduras picantes) conformaban parte del menú.

Mientras todavía navegábamos por el iPad, el que suponemos que era el dueño se acercó para hacernos algunas sugerencias. Enseguida le comentamos que somos vegetarianas y que tampoco consumimos lácteos ni huevos. “Veganas”, dijo, y nos dejó más sorprendidas todavía.

Nos contó las influencias de la cocina que hacen y charlamos sobre qué opciones teníamos. Lamentablemente los risottos (de melón, muy original, y de hongos) quedaron afuera, porque nos comentó que aunque los podía sacar sin queso no quería dejar afuera la crema de leche que usaba para ligarlos.De entrada elegimos samosas de vegetales y como platos principales un curry de vegetales (estaba en la carta como curry de langostinos pero nos lo recomendó para sacarlo sin éstos y con leche de coco en lugar de yogur) y unos spaghetti que no logramos acordarnos del nombre pero creemos que era “Singapur” o algo así… De tomar: jugos naturales de naranja.

Lo primero que nos trajeron fueron las bebidas y una variedad de panes, tostadas y galletas acompañadas de hummus y una salsita espesa picante tipo de tomate bien condimentada (esto también incluía queso crema que dejaron afuera teniendo en cuenta la conversación anterior, buen detalle). Muy rico. Después llegaron las samosas: servidas con lo que creemos que era una reducción de aceto balsámico o salsa de soja y “chutney de fresas”, rellenas de choclo y arvejas y otros vegetales bien cocidos, casi como puré, de sabor dulce sin ser agridulce, y un poco picante, de ese que te da calor en la boca pero no te anestesia tanto que no se sienten los demás sabores después.Luego los platos principales. El curry de vegetales tenía un sabor parecido al de las empanadas, seguramente por un uso similar de condimentos, pero más suave. Los spaghetti eran básicamente una pasta con vegetales al wok y salsa de soja con un ingrediente que no pudimos identificar que le daba un toque diferente. Ambos platos estaban terminados con maní picadito y semillas de sésamo negro y blanco. Muy buenos.De postre elegimos la única opción que teníamos, y la compartimos: carpaccio de piña. Vino servido con una gelatina de açaí que, por las dudas, no probamos (y tampoco preguntamos para estar seguras), y arándanos. No es nuestro postre preferido pero fue un buen cierre.

Nos fuimos muy contentas con esta experiencia. Si antes comentábamos el uso tímido de condimentos, en este caso fue todo lo contrario. Tandory te permite conocer la gastronomía típica de culturas bastante alejadas de la nuestra. Sabores diferentes, exóticos, a los que no estamos acostumbrados, y encima con varias opciones veganas y una excelente disposición; todo con el agregado de un servicio y una atención muy buenas.

Lugares así son los que inspiran a animarse, a generar una oportunidad de charlar con los mozos o quien se acerque y contarles sobre la forma en que comemos. Así es como nosotras logramos tener más opciones de las que originalmente había en la carta. Por eso hay que volver a Tandory. Cuando hay tantas ganas de satisfacer a los clientes hay que aprovecharlo y es donde los veganos tenemos que hacer más ruido y generar ese lugarcito que nos merecemos.

¿La cuenta? $ 1550 (US$ 80). Considerando que incluye entrada + dos platos principales + dos bebidas + postre nos pareció acorde al lugar, un restaurante “de primera clase”, pero en el cual nos sentimos muy cómodas.

Tandory
Libertad y Massini – Montevideo
2709 6616
tandoryrestaurant@gmail.com
Lunes a sábado de noche, martes a viernes al mediodía

[Pique] Pasta casera a la orden

La Spezia te hace recuperar la fe en la humanidad. Bueno, no para tanto, pero al menos nos da a los veganos la posibilidad de comer pasta casera. Y de la buena. Ravioles siete fibras (como si fueran de verdura), ravioles de verdura sin sal, ravioles de calabaza, ñoquis de papa, ñoquis de espinaca, ñoquis de morrón, ñoquis de albahaca, ñoquis de calabaza, moñas, y tallarines y fetuccini de morrón.
DSC_6118Cada vez que mencionamos a alguien que la masa de la pasta de La Spezia es de sémola sobran las caras de asombro. Estamos tan acostumbrados a cómo se supone que deben hacerse las cosas que nadie se plantea que puedan ser de otra manera. Bueno, un poco para eso estamos nosotras.

La oferta de La Spezia es bastante amplia, pero confiamos en que nos brinden más opciones en el futuro (los ravioles de alcauciles, berenjenas, boniatos, ¡háganlos veganos! Y si hacen una variedad vegana de los romanitos, nos morimos de la emoción). ¿Lo lograremos haciendo un poco de ruido? Mientras, disfrutemos de esta posibilidad de comer pasta casera bien elaborada y a disposición en cualquier supermercado.

La Spezia
Venta:
* Supermercados Disco y Devoto

* Casa central – Libertad y Bulevar España